jueves, 14 de junio de 2012

Tiempo


Ahí estás.  Apenas once días en los que desacostumbrarme de tus manos, doscientas setenta y dos horas casi exactas peleando con mil desastres.  Y ahí estás, y parece que varios lustros te han pasado por los ojos.

Ven…  Quiero escucharte.

Desconocidas, siglos pasan por mi mente.  Casi te convierto en un recuerdo de tanto intentarlo, de tanto pelearme conmigo.  No he dejado de caminar durante casi dos semanas, y estoy completamente exhausta.  Por fin me paro, me siento, y creo que acabo de llegar al mejor de los destinos.

El tiempo no se ha parado, Pelirroja, y aún sigue de nuestro lado.

Pareces más pequeña esta noche, o quizá es que yo he crecido un poco, ¿tú qué opinas?  Espera, no digas nada, llevo décadas esperando que me pases el turno, ahora quiero ser yo quien hable.  Me lo debes, me toca a mí.  Y escúchame, que vamos a empezar desde el primer segundo, pero con un año de sabernos bien.

¿Qué me dices?  ¿Capaz o incapaz?

Capaz…  Capaces de todo, con todos nuestros minutos por descubrir.  No hay que adelantar los relojes, ni buscarnos en el tiempo que ya ha transcurrido.  Tenemos miles de millones de momentos por delante, tuyos y míos, nuestros.  Vivámoslos.  Compartámoslos.

Míranos, aquí estamos, aquí somos…  Y seguimos brillando (MAGIA).

Hola de nuevo, compañera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario