Ahí estás. Apenas
once días en los que desacostumbrarme de tus manos, doscientas setenta y dos
horas casi exactas peleando con mil desastres. Y ahí estás, y parece que varios lustros te
han pasado por los ojos.
Ven… Quiero
escucharte.
Desconocidas, siglos pasan por mi mente. Casi te convierto en un recuerdo de tanto
intentarlo, de tanto pelearme conmigo. No
he dejado de caminar durante casi dos semanas, y estoy completamente exhausta. Por fin me paro, me siento, y creo que acabo
de llegar al mejor de los destinos.
El tiempo no se ha parado, Pelirroja, y aún sigue de nuestro
lado.
Pareces más pequeña esta noche, o quizá es que yo he crecido
un poco, ¿tú qué opinas? Espera, no
digas nada, llevo décadas esperando que me pases el turno, ahora quiero ser yo
quien hable. Me lo debes, me toca a mí. Y escúchame, que vamos a empezar desde el
primer segundo, pero con un año de sabernos bien.
¿Qué me dices? ¿Capaz
o incapaz?
Capaz… Capaces de
todo, con todos nuestros minutos por descubrir.
No hay que adelantar los relojes, ni buscarnos en el tiempo que ya ha
transcurrido. Tenemos miles de millones
de momentos por delante, tuyos y míos, nuestros. Vivámoslos.
Compartámoslos.
Míranos, aquí estamos, aquí somos… Y seguimos brillando (MAGIA).
Hola de nuevo, compañera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario