Que sin darme cuenta, volvería a enamorarme de ti todos los días.
Volvería a la primera vez que te vi, desde aquel escenario, entre mis nervios con la guitarra y mi apenas haber reparado en tu presencia.
Volvería a aquella cafetería desde la que te vi pasar con tu camiseta roja y tus bolsas del supermercado, donde minutos más tarde supe tu nombre mientras tú, simplemente, te fijabas en mi forma de sentarme.
Volvería a esa primera cerveza de antro, y a que me pusieras nerviosa, volvería a aquel parque donde después de toda una tarde, la noche te envalentonó a pedirme un beso, y nuestras piernas se entrelazaron en lo que parecía una postura incómoda, pero que era la mejor y más cómoda de todas, y parecía que nadie más existiese.
Volvería mil veces a conocerte de nuevo, como si te conociese desde siempre...
Ojalá fuese reversible todo este año, que repetiría cada segundo de mi vida las noches en tu azotea, volando en tu alfombra mágica, escuchando tus cuentos de hadas bajo las estrellas, mientras tus manos arrebatan cada átomo de mi piel... Y mirarte desde todos los ángulos posibles, y quejarme de que me saques fotos, y rodar de nuevo por tu cama, y que te quedes dormida mientras te hablo.
Volvería a jugar con tus helicópteros, a bromear mientras te llamo "pilota", y a saltarme de nuevo los protocolos; al primer "te quiero", y a todos los demás. A nuestro cuatro de julio, a pintarte cuadros, a tatuarte la espalda con un rotulador, a contar todos tus lunares, a las pelis en la cama, a jugar con tus ventanas, y robarte la ropa, y dedicarte mil versos.
Volvería, créeme, a mirar como brillas con toda tu magia, esa magia...
Volvería a tu sonrisa, a tus ojos intentando descubrir cada ápice de mi cuerpo, a no quitarme el sujetador, a sentirme la mujer más bella (la segunda, después de ti) de todo el mundo a través de tus pupilas.
Volvería todos los días a convertirme en "Bibu", a que seas mi "Pelirroja", a compartir contigo tu lugar favorito de Almería, a descubrir tu Sanlúcar de Barrameda, y llamarnos "cosa".
Volvería a las duchas de pie rodeadas de velas, a no caber en la cama, a tu gesto torciendo la boca cada vez que me decías algo profundo y te ponías nerviosa, y te mostrabas vergonzosa, y confiada a la vez...
Volvería a las excursiones en bici, a superar nuestros complejos a escondidas en la playa, a saltar desde las rocas, a que me dieses tu fuerza.
Y que me escuches cantar mientras me muero de vergüenza, y que alimentes mi potencial... Y no ser invisible nunca más...
Volvería a ilusionarme, a crecerme en tu ilusión, a mirarme desde tu perspectiva, y que te veas desde mis ojos, y morirme de miedo cada vez que te miro, y sentirte, y que me sientas, y perder el control desnuda entre tus brazos, y que me muerdas, y tirarte del pelo, y clavarnos las uñas, y quedar exhausta sin salir de tu (nuestro) cuarto.
Que, sin darme cuenta, volvería a enamorarme de ti todos, absolutamente todos los días que me quedan de vida.
--->MiÉrCoLeS
Que sin darme cuenta, a veces me vuelve (y me ataca) la ESPERANZA (te echo de menos...).
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